Sáb. Nov 27th, 2021
    La importancia de las emociones

    Las emociones en la vida cotidiana

    No hace mucho tiempo, se pensaba que el aprendizaje era un proceso estrictamente racional en el que las emociones no tenían un gran papel. Esta creencia se formó junto con una determinada definición de la inteligencia derivada de los «famosos» tests de CI, diseñados sin embargo para detectar dificultades de aprendizaje en los niños. Ahora sabemos que las emociones desempeñan un papel tan importante en la cognición que pueden servir de palanca o, por el contrario, convertirse en un freno. Tanto si es usted profesor como si es alumno, aquí tiene algunas cosas que debe tener en cuenta.

    Una emoción puede definirse como una «reacción del organismo ante un acontecimiento exterior, que tiene aspectos fisiológicos, cognitivos y conductuales» (Les 30 notions de la psychologie de Jacques Lecomte). Durante mucho tiempo, nuestras emociones se han considerado poco importantes, cuando no vergonzosas o engorrosas. Ahora sabemos que desempeñan un papel vital en nuestro equilibrio individual y en nuestras relaciones sociales. Así, si ya ha sido bueno silenciarlas u ocultarlas, la tendencia ahora es escucharlas, domesticarlas, expresarlas y aprender a gestionarlas mejor.

    La importancia de la expresión emocional

    Para aumentar la complejidad, también tenemos creencias sobre nuestras emociones: si son una fuerza positiva y manejable en nuestras vidas o intrusos no deseados que causan estragos en nuestra psique. Estas creencias pueden ser inconscientes, probablemente basadas en nuestras propias experiencias o en los mensajes implícitos y explícitos que recibimos de nuestros padres y nuestra cultura.

    Ahora, una nueva investigación sugiere que estas creencias sobre nuestros sentimientos -ya sean «buenos» o «malos», «controlables» o «incontrolables»- nos afectan de manera importante. Creer que las emociones son generalmente útiles, pero que pueden cambiarse cuando son problemáticas, puede ayudarnos a recuperarnos mejor de los trastornos emocionales y evitar que caigamos en la depresión y la ansiedad.

    «Aprender por qué la gente tiene emociones, cómo se adaptan y cómo pueden beneficiarte de alguna manera es crucial para entenderlas y puede beneficiar tu bienestar», dice el investigador Eric Smith, de la Universidad de Stanford.

    Imagina que una amiga íntima te ignora cuando llegas a su fiesta. Te enfadarías o te molestarías, ¿verdad? Pero si trataras de pensar en la situación de forma diferente -quizás tu amiga no te vio o estaba distraída con las tareas de anfitriona-, eso te ayudaría a calmarte y evitaría que actuaras.

    Propósito de las emociones pdf

    Los términos subjetivos utilizados en la neurociencia afectiva incluyen emociones, estados de ánimo, sentimientos, afectos y pulsiones. Aunque la emoción se ha estudiado durante mucho tiempo, no tiene una definición única. Una revisión de 92 definiciones putativas y nueve afirmaciones escépticas (Kleinginna y Kleinginna, 1981) sugiere una definición con un consenso bastante amplio:

    Las emociones describen un complejo conjunto de interacciones entre variables subjetivas y objetivas que están mediadas por sistemas neuronales y hormonales, que pueden (a) dar lugar a experiencias afectivas de valencia emocional (placer-displacer) y excitación emocional (activación alta-baja/calma-aroma); (b) generar procesos cognitivos como afectos perceptivos emocionalmente relevantes, valoraciones, procesos de etiquetado; (c) activar cambios psicológicos y fisiológicos generalizados a las condiciones de excitación; y (d) motivar un comportamiento que a menudo, pero no siempre, es expresivo, dirigido a objetivos y adaptativo.

    Aunque esta definición puede ser adecuada para los fines cotidianos, no abarca algunos aspectos importantes de los sistemas emocionales, como la forma en que las emociones operan para crear sentimientos subjetivamente experimentados y cómo controlan las dimensiones de la personalidad. En consecuencia, Panksepp (1998) sugirió lo siguiente:

    La importancia de las emociones en la educación

    Por ejemplo, cuando estás a punto de cruzar la calle y ves que se acerca un coche a toda velocidad, el miedo te hace retroceder hasta el bordillo. Las emociones también proporcionan información importante y a veces pueden experimentarse como una «corazonada» o intuición.

    La invalidación debilita nuestra conexión con los demás y aumenta los sentimientos de soledad, mientras que la validación hace lo contrario. La validación nos ayuda a sentirnos más conectados con los demás y a resolver los problemas con mayor eficacia.

    El simple hecho de etiquetar lo que se siente (sin juzgarlo) puede ayudar a regular las emociones. Las emociones van y vienen como las olas, si las dejamos. La idea aquí es montar la ola de la emoción en lugar de tratar de detener una ola gigante y ser empujado.

    Cuando ignoramos nuestros sentimientos se crea un efecto «boomerang» en el que las emociones volverán más tarde, y a veces incluso con más fuerza que antes. Permitirnos sentir lo que sentimos nos ayuda a avanzar en lugar de quedarnos estancados.

    Todos experimentamos a veces emociones negativas y abrumadoras. Los factores que nos hacen más vulnerables a las emociones negativas son: la enfermedad física, el insomnio/fatiga, el consumo de sustancias, el hambre o la sobrealimentación, demasiadas exigencias de tiempo y amenazas en el entorno.

    Por admin

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